Los árboles visiones ocultas,
altares de pájaros exóticos.
Solía soñar que volaba hasta
aquellas alturas.
Pero el agua reflejaba como
un espejo mi cara sin piedad
algo oculto se percibía…
Las estaciones corrían, como los
días tachados en el almanaque
y el sueño seguía intacto en mi.
Con el pasar del tiempo aquel árbol
abandono mis sueños, yo también
abandone aquellas visiones, abandone
las esperanzas de estallar en inmensa
pasión al ver lo invisible, al ver tu rostro
Camine ciegamente hasta topar con este
páramo interno, subyacente a lo demás
un lugar donde buscar lo que no existe
un lugar donde enterrar el olvido.