Sería hermoso cruzar la frontera
y tener un amante, un silencio, algunos libros, una calavera, una tormenta en
un vaso, caricias guardadas en pequeñas cajitas, un mar de tul, un cielo de
relámpagos orgásmicos y una cama caliente, una casa donde reposar los días
convertidos en noches, un jardín donde volver a jugar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario